Emprender con Proyecto Lánzate

Proyecto Lánzate es un portal para emprendedores que tiene como finalidad la creación de empleo y el desarrollo de empresas innovadoras, fomentando para ello el espíritu emprendedor. Está destinado por tanto a aquellas personas que tengan una visión de futuro encaminada al desarrollo de su propio negocio empresarial.

Este proyecto pretende resaltar la importancia de la innovación como principio esencial de la creación de empresas, el crecimiento de las ya existentes y fomentar el empleo. Por ello, en este portal se anima e ilustra a los emprendedores en la presentación de un Plan de Negocio, viable y con garantías de futuro, el marketing necesario para la promoción de sus productos y servicios y el desarrollo de otras áreas como la mejora productiva o la gestión de la empresa en todas sus áreas.

Los emprendedores retratados por dentro y por fuera

El espíritu emprendedor es vital para el desarrollo económico y hasta para el mismo bienestar de la sociedad. Los beneficios son incontables, empezando por la creación de puestos de trabajo, por su valor para impulsar la innovación, porque ayuda a desarrollar la competencia, y, por extensión, porque colabora en incrementar la productividad. Una sociedad que crece gracias al espíritu innovador de sus emprendedores camina para ganar futuros con independencia.

Pero la emprendiduría tiene un origen, el individuo que asume el riesgo y el compromiso de ser emprendedor, en la realidad que acompaña y en el ser del innovador práctico que se lanza a la aventura. En el minuto uno de su decisión, hay toda una serie de factores endógenos y exógenos que se lo ponen más fácil al emprendedor, no para elegir donde emprender, sino para decidirse a hacerlo.

Hay diferentes argumentos a favor y en contra de si se nace o una persona se hace como emprendedora, sin embargo, todos los emprendedores tienen un momento en el que se deciden a hacerlo, una epifanía.

Las condiciones exógenas son las condiciones que impone el medio que envuelve al emprendedor, las endógenas, las variables personales, los rasgos psicológicos que retratan al empresario por cuenta propia que está dispuesto a innovar. Rasgos personalizados que se repiten como un calco de unos a otros.

Entre las cuestiones que se han demostrado como tendencias reiteradamente repetidas en el perfil de un emprendedor y como factores exógenos, figuran la edad y el entorno familiar. Sobre la edad, se suele dar un mayor número de perfiles emprendedores entre los jóvenes y muchos menos entre las personas de mediana edad o mayores. El motivo es obvio, los emprendedores han de decidir a edad temprana qué hacer con sus vidas, con su formación, con sus titulaciones y con sus habilidades descubiertas.

Las personas de más edad son menos propensas a exponerse a la incertidumbre, a los riesgos económicos y profesionales que conllevan las iniciativas emprendedoras. También está el factor de la esperanza de vida. Las iniciativas emprendedoras suponen un desarrollo de estilos de vida y necesitan de tiempo para desarrollarse, con más tiempo vital, hay más garantía de éxito.

Factores exógenos son los que ofrece la propia sociedad, a través de relaciones de igualdad como las que se producen en entornos democráticos. También pueden resultar decisivas las oportunidades que ofrecen las instituciones y entidades públicas con planes dedicados. El empresariado es igualmente un notable dinamizador, especialmente en condiciones de gran competencia cuando las únicas salidas para ganar cuota de mercado están del lado de la diferenciación y la innovación.

En lo personal, en la esfera de las condiciones endógenas, trabajar por cuenta propia es motivo de ambición, porque representa una garantía para obtener más ingresos como no los ofrecen otras actividades profesionales por cuenta ajena. Y éso es también un fuerte reclamo para captar el interés de los emprendedores jóvenes para los que todo está aún por hacer y por demostrar. Sin historia detrás, sin lastres personales y sin fracasos profesionales, emprender casi viene dado cuando se tienen ideas innovadoras e inquietudes.

Aunque los casos contrarios existen, los de emprendedores que cambian su vida radicalmente y se deciden a buscar nuevos negocios innovadores cuando se enfrentan a callejones vitales sin salida, sin empleo o sin expectativas profesionales. La crisis económica de los últimos tiempos no se cansa de producir emprendedores circunstanciales de este último tipo que alimentan la leyenda.

Familias emprendedoras, los negocios familiares

Pertenecer a una familia con negocios, que ha cultivado la cultura emprendedora, saber cómo funciona la actividad empresarial ofrece un extra de conocimiento que representa una diferencia a la hora de decidirse por emprender. También se da el caso de que se produce una mayor proporción de emprendedores masculinos, aunque para muchas mujeres que llevan lo de ser emprendedoras en las venas, estos escenarios masculinizados representan un plus, un reto, un desafío y un reclamo para emprender.

Desde el punto de vista endógeno, desde una perspectiva de lo que puede aportar el emprendedor como persona, hay que referirse a las condiciones psicológicas. En un emprendedor también se dan una serie de rasgos de carácter que incluyen una alta necesidad de autorrealizarse, de conseguir un logro. O varios. Encadenados.

A los emprendedores, se les reconoce igualmente por su gran control interno, por su gran capacidad para asumir riesgos, por su mediana o poca tolerancia a dejarse arrastrar por ambigüedades y por involucrarse de verdad en las actividades empresariales como piloto de un proyecto profesional propio. Ése es el plan.